jueves, 26 de diciembre de 2013

Desmitificación de la neutralidad: la actuacion internacional en la Guerra Civil Española


“(…) La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti”.  

                                                             John Donne


Desde los viajes de Marco Polo y la comprobación esférica de la Tierra por Magallanes, nuestro planeta es un estrecho círculo de límites comprobables y relaciones irrenunciables entre cada palmo de tierra. Nadie en ningún lugar es ajeno a lo que pasa al otro lado del mundo, por lo cual la neutralidad es de hecho una de las más grandes falacias de la humanidad, y aún menos en la Historia Contemporánea donde las fronteras de los países solo se definen por los intereses nacionales, y cada conflicto bélico amenaza con desequilibrar la volátil estructura con la cual el mundo mantiene cada minuto la marcha de los acontecimientos, que si bien se explican por una causalidad histórica, puede un solo hecho cambiar el camino previsto.

Especial interés puso el mundo en la Guerra Civil Española, la cual según la semántica del nombre se limita solo a intereses de los habitantes ibéricos, pero de eso nada. Las contradicciones de Europa en la década del triente del siglo XX, no permitían mirar tranquilamente cambios económicos, sociales o políticos en ningún territorio sin tomar partido a favor o en contra, aunque diplomáticamente contentaran las apariencias con acuerdos de neutralidad, y los que aplicaron esta disposición de neutralidad fue por el desconcertante padecimiento de indecisión.