´´El
deseo innato de crear ´´
Electricista
construye artefactos para beneficio de la población
Por A. Madorrán
El
lugar está amueblado con su ingenio. La silla delante de la pizarra eléctrica,
donde maneja los circuitos del local. Una cama plegable, que para ahorrar
espacio se acomoda contra la pared. Un aire acondicionado, abandonado desde
hace algún tiempo, retomó utilidad como ventilador, para apaciguar el calor en
las noches de guardia. Un montón de trozos de metal y piezas de equipos viejos
apilados en un rincón.
Esa
es la oficina de Renzo Emigdio Guerra, electricista de
mantenimiento del hospital Julio Trigo López, de Arroyo Naranjo. Ganador, a
nivel provincial, del concurso de la Asociación Nacional de Innovadores y
Racionalizadores (ANIR), con el compresor neumático, hecho por él, para sanear
las tupiciones hidrosanitarias en el centro médico. Su esfuerzo no quedó allí,
ahora se propone construir una grúa mecánica.
´´Cuando tenemos que cargar algún
equipo pesado, resulta muy difícil y lento transportarlo, además, se reciente
nuestra salud. Siempre he tenido la idea de solucionar ese problema. El artefacto aún no lo he terminado porque el horario
laboral me imposibilita dedicarle el tiempo necesario. En estos días estoy
trabajando 24 horas y descanso 72.
Pero, cuando pueda, retomaré su construcción.´´
¿Que
lo motiva a realizar esos proyectos?
-La ANIR invita quienes quieran mejorar o
aprovechar equipos en desuso, a integrarse en sus filas y presentar innovaciones.
En lo personal, me motiva cualquier desperfecto existente en la institución, la
necesidad de arreglar las cosas para mejorar el servicio a las personas, el
deseo innato de crear.
¿Cuenta
con la disponibilidad material para realizar las innovaciones?
-En realidad, los materiales salen de la
fantasía que uno pueda tener para encontrar piezas en desuso y volver a
utilizarlas. Los componentes no están a disposición, como en un almacén, ni el
presupuesto del hospital cubre estos gastos. Utilizo mayormente elementos
desechados.
Renzo
Emigdio es graduado de Técnico medio en mantenimiento eléctrico, pero gran
parte de sus trabajos demandan conocimientos que van más allá de las labores de
un electricista.
´´El innovador debe tener cierta fantasía o
habilidad para algunos oficios aunque no los haya estudiado. Tengo relativa destreza
para entender el funcionamiento de las máquinas, aunque no lo aprendí en la
escuela. Puedo leer libros o ver documentales y entiendo la explicación de otra
persona que sí sea especialista, capto
la idea y luego la ejecuto en mi faena, aunque no sea un trabajo eléctrico. También puedo recurrir a la ayuda de mecánicos
o carpinteros para hacer lo que tengo en mente.´´
¿Por
qué no continuó los estudios superiores?
-Cuando acabé el tecnológico ya tenía hijos. Yo
empecé temprano. Terminé la escuela y comencé a trabajar. Hubiera querido ser
científico, pero estudias o mantienes la familia, no es fácil lograrlo todo a
la vez.
¿Cómo
es la retribución por su labor?
-Es relativo, hay mecanismos que el hospital
no puede violar, aunque yo no los entienda. Muchas veces no es como uno
quisiera, pero trabajo no por lo que me vayan a dar, sino por amor, por el
prójimo. Puedo crear algo para las personas y veo el fruto cuando lo utilizan.
Muchas veces pasa así, no siempre espero una retribución, aunque debería haber.
¿Le interesaría
trabajar en algún polo científico u otro centro donde pueda explotar más sus
habilidades?
-Sí, incluso, cuando fui premiado por la ANIR
en la provincia, conocí que la organización es grandísima, están integrados
muchos centros laborales y hay gente muy competente: ingenieros, científicos,
médicos, quienes le ahorran al país gran cantidad de dinero .Vi que ,en verdad,
se hacen cosas útiles. Me gustaría trabajar fuera del hospital, relacionarme
con esas personas, para adquirir conocimientos y ellos, a su vez, escuchen mis
ideas. Cada quien ha de ser útil a la sociedad, de un modo u otro.
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