jueves, 17 de mayo de 2012

Entrevista con el innovador


´´El deseo innato de crear´´

Electricista construye artefactos para beneficio de la población

Por  A. Madorrán

El lugar está amueblado con su ingenio. La silla delante de la pizarra eléctrica, donde maneja los circuitos del local. Una cama plegable, que para ahorrar espacio se acomoda contra la pared. Un aire acondicionado, abandonado desde hace algún tiempo, retomó utilidad como ventilador, para apaciguar el calor en las noches de guardia. Un montón de trozos de metal y piezas de equipos viejos apilados en un rincón.
Esa es la oficina de Renzo Emigdio Guerra, electricista de mantenimiento del hospital Julio Trigo López, de Arroyo Naranjo. Ganador, a nivel provincial, del concurso de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR), con el compresor neumático, hecho por él, para sanear las tupiciones hidrosanitarias en el centro médico. Su esfuerzo no quedó allí, ahora se propone construir una grúa mecánica.
´´Cuando tenemos que cargar algún equipo pesado, resulta muy difícil y lento transportarlo, además, se reciente nuestra salud. Siempre he tenido la idea de solucionar ese problema. El artefacto aún no lo he terminado porque el horario laboral me imposibilita dedicarle el tiempo necesario. En estos días estoy trabajando 24 horas y descanso 72. Pero, cuando pueda, retomaré su construcción.´´

¿Que lo motiva a realizar esos proyectos?

-La ANIR invita quienes quieran mejorar o aprovechar equipos en desuso, a integrarse en sus filas y presentar innovaciones. En lo personal, me motiva cualquier desperfecto existente en la institución, la necesidad de arreglar las cosas para mejorar el servicio a las personas, el deseo innato de crear.

¿Cuenta con la disponibilidad material para realizar las innovaciones?

-En realidad, los materiales salen de la fantasía que uno pueda tener para encontrar piezas en desuso y volver a utilizarlas. Los componentes no están a disposición, como en un almacén, ni el presupuesto del hospital cubre estos gastos. Utilizo mayormente elementos desechados.

Renzo Emigdio es graduado de Técnico medio en mantenimiento eléctrico, pero gran parte de sus trabajos demandan conocimientos que van más allá de las labores de un electricista.

´´El innovador debe tener cierta fantasía o habilidad para algunos oficios aunque no los haya estudiado. Tengo relativa destreza para entender el funcionamiento de las máquinas, aunque no lo aprendí en la escuela. Puedo leer libros o ver documentales y entiendo la explicación de otra persona que sí sea especialista, capto la idea y luego la ejecuto en mi faena, aunque no sea un trabajo eléctrico. También puedo recurrir a la ayuda de mecánicos o carpinteros para hacer lo que tengo en mente.´´

¿Por qué no continuó los estudios superiores?

-Cuando acabé el tecnológico ya tenía hijos. Yo empecé temprano. Terminé la escuela y comencé a trabajar. Hubiera querido ser científico, pero estudias o mantienes la familia, no es fácil lograrlo todo a la vez.

¿Cómo es la retribución por su labor?

-Es relativo, hay mecanismos que el hospital no puede violar, aunque yo no los entienda. Muchas veces no es como uno quisiera, pero trabajo no por lo que me vayan a dar, sino por amor, por el prójimo. Puedo crear algo para las personas y veo el fruto cuando lo utilizan. Muchas veces pasa así, no siempre espero una retribución, aunque debería haber.

¿Le interesaría trabajar en algún polo científico u otro centro donde pueda explotar más sus habilidades? 

-Sí, incluso, cuando fui premiado por la ANIR en la provincia, conocí que la organización es grandísima, están integrados muchos centros laborales y hay gente muy competente: ingenieros, científicos, médicos, quienes le ahorran al país gran cantidad de dinero .Vi que ,en verdad, se hacen cosas útiles. Me gustaría trabajar fuera del hospital, relacionarme con esas personas, para adquirir conocimientos y ellos, a su vez, escuchen mis ideas. Cada quien ha de ser útil a la sociedad, de un modo u otro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario